Me cayó a del pulpo con Bad Bunny
El otro día publiqué un reel con la adaptación de Debí tirar más fotos, de Bad Bunny, para una manivela de música.
Y me cayó la del pulpo.
Comenté que el reguetón era complicado de adaptar a una caja de música porque suele basarse en muy pocas notas repetidas una y otra vez. El problema es que di por hecho que la canción que había adaptado era reguetón.
Y no lo es.
Hice una simplificación excesiva. Asumí que, si lo cantaba Bad Bunny, debía ser reguetón. Cuando precisamente su último disco está lleno de influencias y referencias a músicas tradicionales de Puerto Rico. Yo misma lo comenté en un post que escribí hace unos meses.
La consecuencia fue que aparecieron cientos de comentarios corrigiéndome.
Insisto: cientos de comentarios.
Para mí, acostumbrada a que comenten mis vídeos mi madre y algún amigo, un poco abrumador.
Por suerte, la inmensa mayoría lo hizo con bastante educación.
Y entre comentario y comentario descubrí una palabra que hasta ahora no había formado parte de mi vocabulario musical: la plena puertorriqueña.
Hay que ver cuántas formas diversas existen de aprender.
Me llamó la atención la reacción que provocó mi error, la cantidad de personas que sintieron la necesidad de explicar, matizar o corregir.
En parte lo entiendo.
Cuando conocemos bien algo empezamos a distinguir detalles que antes nos pasaban desapercibidos
En música ocurre muchísimo.
Porque los géneros no son solo etiquetas para ordenar canciones. También son territorios. Tienen historia, contexto, gente que los ha bailado, defendido, heredado y vivido antes de que lleguemos otros a meterlo todo en el mismo saco.
Por eso entiendo que a alguien le chirríe escuchar “reguetón” donde reconoce una plena.
Y dicho esto también digo, ¿por qué sentimos tanta necesidad de corregir?
No tengo claro el motivo.
Quizá corregimos porque queremos compartir lo que sabemos.
Quizá porque sentimos cierto deber de proteger aquello que conocemos bien.
O quizá porque a todos nos gusta un poco sentirnos expertos de vez en cuando.
Seguramente hay un poco de todo.
Lo que sí me parece evidente es que cuanto más cerca estás de una materia, más detalles eres capaz de ver.
Para mí era un reguetón de Bad Bunny. Para quienes saben y conocen es una plena.
Por eso mismo los comentarios que me hicieron no sólo hablaban de música de Puerto Rico, hablaban también de algo muy humano: la necesidad de que las cosas que nos importan sean contadas con precisión. O dicho de otro modo: que sean contadas con cariño y respeto.
Aquí puedes ver el video en instagram y aquí en youtube
Un abrazo y ¡mucha música!