¿Instrumentos sólo para hombres o sólo para mujeres?

¿Instrumentos sólo para hombres o sólo para mujeres?

¿Os sorprende ver a una mujer con un bajo eléctrico o a un hombre tocando el arpa?
Durante siglos, muchos instrumentos han estado marcados por prejuicios de género.

Ya en el siglo III d.C., Quintiliano clasificaba los instrumentos como «masculinos» o «femeninos» según el efecto de su sonido. Y, aunque pueda sonar a otra época, algunas de esas ideas han llegado hasta tiempos recientes.

🔹 El arpa, por ejemplo, fue durante siglos un instrumento masculino. No fue hasta el siglo XVIII cuando pasó a considerarse un instrumento «femenino», a pesar de la fuerza física que requiere.
🔹 El violín estuvo vetado a las mujeres porque se consideraba indecente la postura al tocarlo.
🔹 Para que ellas pudieran tocar algo parecido al laúd, se inventó el virginal.
🔹 Incluso en el siglo XX circulaba la absurda idea de que las mujeres no podían tocar la trompeta por razones anatómicas.

Y no hace tanto: la Filarmónica de Viena no aceptó mujeres hasta finales del siglo XX, alegando que solo los hombres podían ser buenos músicos de orquesta.

Hoy, por suerte, estos límites formales ya no existen. Todos los instrumentos están abiertos a todas las personas, aunque todavía arrastramos estereotipos y esquemas mentales heredados.

A mí lo que me resulta más interesante no es tanto si fue justo o injusto (porque lo fue), sino cómo estos ejemplos muestran hasta qué punto la sociedad —y nosotros mismos— nos limitamos con ideas preconcebidas.

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